miércoles, 25 de febrero de 2015

Robert y Camille se Mudan a Island Paradise

Robert y Camille, los padres de Cornell, se mudaron  a Island Paradise para estar cerca de su hijo mayor, ya que su segundo hijo Antoine se había marchado a la Universidad y después planeaba irse a vivir a su propio departamento. 


Robert estaba semi-retirado de la carrera de Fuerzas del Orden, había alcanzado el nivel 10 y ahora es un Perfilador de DNA. Camille también había logrado el nivel más alto en su carrera, que es la de Cocina. Ahora era Chef de Cinco estrellas y tenía planes de abrir un restaurant o una pastelería en la Isla. Robert probablemente la ayudaría con el negocio cuando se hubiera retirado definitivamente.


Al nuevo hogar de los Langeeraak senior, arribó también su mascota, un pastor alemán llamado Booker.


Robert y Camille terminaron de decorar su nueva casa, aunque aún necesitaba algunos muebles, pero los irían agregando poco a poco. Al día siguiente de su llegada, Robert se levantó más temprano que de costumbre porque Booker entró en la recámara y comenzó a mordisquear la cómoda.


"Booker, niño malo, no puedes andar mordisqueando los muebles de la gente. No habrá golosinas para tí hoy, lo siento". Lo reprendió Robert, y luego fue a prepararse un tazón de cereal. La cocina necesitaba limpieza urgente, pero Camille aún estaba dormida, pues estaba exhausta después de la mudanza, así que él se encargaría, después del desayuno, claro. Por cierto, tuvo que comer en la sala porque el comedor aún no había llegado de Hidden Springs.


La casa tenía un enorme jardín con su propio huerto, pero las plantas comenzaban a marchitarse así que Robert se hizo cargo de ellas, pensando que podría hacer buen dinero con sus frutos. Aunque no fue nada fácil; le tomó una mañana entera y parte de la tarde dejarlas en buen estado. Necesitaba terminar pronto porque le había prometido a Camille llevarla a conocer la Isla.


Otro atractivo de la nueva casa era que incluía dos nuevas mascotas: una guacamaya azul-oro y una ardilla. Camille procedió a alimentar a ambas y a jugar con ellas un rato. A ella le encantan las mascotas, así que no le importaba cuidar a dos más, aparte de Booker.


Probablemente Booker se sentió celoso de la guacamaya azul y la ardilla porque se dedicó a mordisquear los muebles de jardín mientras Camille le servía la comida.


Por la cara que puso Camille se ve que no le gustó nada el comportamiento de Booker. "Aw, Book. ¿Quieres dejar de mordisquear mis muebles? ¿Y qué es eso que estoy viendo ahí? ¿Tienes pulgas?" Ni para qué mencionar lo que pensó Booker cuando le anunciaron que recibiría un baño anti-pulgas.


Camille comenzaba a perder la esperanza de ir a pasear por la ciudad. Tenían demasiado trabajo con la casa, el perro, las nuevas mascotas y la interminable tarea de jardinería de Robert. ¡Sin mencionar que ella ni siquiera había empezado a cocinar! También se preguntaba cuando podrían ver a Cornell, Alexandra y los niños, que eran la razón por la que se habían mudado aquí en primer lugar. Total, preparó algo rápido para comer sin ningún problema. Después de todo es una Chef Cinco Estrellas.


Mientras comía pensó en todos los maravillosos lugares para visitar en la Isla, que eran muchos. Incluso había un resort cruzando la calle y una casa-bote vacante que Robert dijo que compraría cuando se retirara. "Lo bien que me caería un masaje en el Spa del resort. Y seguro que disfrutaría teniendo una casa flotante!" Soñaba. Apenas si podía esperar para quitarse ese tonto delantal de cocina y ponerse su ropa de verano. "¿Millie, estás lista?" preguntó Robert. "Por supuesto que no. No pienses que voy a ir vestida así". "Pues vé a cambiarte entonces, querida. Yo me encargo de limpiar este desastre mientras tanto". Camila suspiró aliviada. "Gracias, Bob... Bueno, Isla Paraíso aquí voy". 

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