jueves, 26 de febrero de 2015

Cumpleaños de Edwin y Reunión con los Abuelos


Cornell y Alexandra organizaron una pequeña reunión familiar para celebrar el cumpleaños de su hijo Edwin, y también para dar la bienvenida a los padres de Cornell, Robert y Camille.


Fue una gran alegría volver a verlos, especialmente para Romina, quien casi había olvidado cómo eran los abuelos. La última vez que los había visto había sido en unas vacaciones con sus padres en Hidden Springs.


Los dos se veían muy bien ¡y tan felices de volver a ver a toda la familia reunida! A Camille le encantó la nueva casa de  Cornell y quizo capturar el momento, tomando fotos de todo y de todos.


Y llegó el momento de la celebración...


Edwin iba a convertirse en infante.


¡Listo! Ahora el pequeño Edwin está esperando que le sirvan su pastel.


Terminó la fiesta, los abuelos ya se van. "Gran fiesta, hijo. Me divertí mucho. ¡Y tu casa es increíble!", exclamó Robert. "Bob, ponte tu abrigo, querido. Hace frío afuera". Intervino Camille. "Nah, estoy bien. En Hidden Springs sí hacía frío. Esto no es nada." Tras una larga despedida, los dos se retiraron en el nuevo bote de Robert. 


Fue una fiesta modesta, pero divertida. Casi todos se habían ido, así que Alexandra pudo sentarse a disfrutar un poco más de pastel. Mientras tanto, Alfonso, el amigo de la preparatoria de Romina que además es niñero, amablemente se ocupó de Edwin.


Cornell se muere de sueño... Y también Butch, la mascota de la familia. Estaba tan cansado que se quedó dormido junto a su charquito. Ew, lol.


Ya era bastante tarde. Romina le ayudó a poner a Edwin en la cuna. Alfonso aún estaba ahí, medio dormido. Después que todos se habían ido, se quedó para ayudar con los trastes y para entretener a Edwin. "Qué amable de tu parte, gracias Alfonso. No sé qué hubiéramos hecho sin tu ayuda". Le dijo Romina cuando se despidieron. "No fue nada. Buenas noches, Mina. Nos vemos mañana".


Cornell ya se había ido a dormir. Alexandra se quedó despierta hasta que Edwin se durmió también y luego, exhausta se dirigió a su recámara. Por el camino se encontró con Romina, quien también se veía muy cansada. "Romina ve a dormir ya, mañana tienes que ir a la escuela". "Ya voy, mamá. Buenas noches, que descanses".  "Tu también, Mina".


Romina se quedó dormida enseguida. Alexandra estaba feliz de poder descansar al fin... Oh, pero ¿qué? ¿Cornell está roncando? Bueno, qué mas daba. Alex estaba tan cansada que ni lo le importó, también se quedó dormida al instante y la paz volvió a la casa de los Langeeraak-Goth.

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