lunes, 20 de octubre de 2014

De Vuelta en Champs Le Sims

Memorias del 30 de Junio de 2013

 

 Tony regresó a Francia a principios del verano. Tenía una misión esperándolo, un trabajo sencillo pero no por eso menos importante. Sin embargo, pasó primero a la Nectarería para saludar a su gran amigo Yves Bertrand, quien estuvo encantado de verlo. Charlaron durante horas sobre Island Paradise, el nuevo lugar de residencia de Tony, tema que Yves encontró sumamente interesante.


Desde luego, Tony no había ido a la Nectarería sólo para ver a su estimado Bernard, sino a su amada Jeannine Lambert, quien habiéndose enterado con anticipación de la llegada de Tony, corrió a la Nectarería para encontrarse con él enseguida. Tony no pudo resistirse a su encanto, y todo se borró a su alrededor: el pasado, el presente y hasta el futuro. En Champs LeSims sólo existían él y Jeannine. De la Nectarería fueron un rato a la plaza. Ahí estuvieron conversando y recordando momentos gratos. Hasta ese día, el romance 'secreto' de Tony y Jeannine se había mantenido en los límites de lo platónico...
 
 
 

Tras una maravillosa mañana con Jeannine, Tony volvió a la realidad. Tenía que trabajar en una misión con otra de sus grandes amigas, Charlotte Dubois. Debía ayudarla a buscar reliquias enterradas en una pequeña y apartada isla en las inmediaciones de Champs Le Sims. El trabajo fue pan comido para el super experto explorador que era Tony. Tras conseguir las reliquias, él y Charlotte se divirtieron un rato paseando en bote por el canal y Tony aprovechó para invitarla a la fiesta que daría esa noche en su chalet.


Cuando Charlotte se fue, Tony ocupó el tiempo que le quedaba de la tarde para practicar un poco de snorkel en el río. Estuvo snorkeleando hasta el atardecer y eso le ganó un punto más de habilidad, ahora su nivel había subido a 8.


Por la noche en la fiesta, Tony volvió a ver a Jeannine. Bailaron casi toda la noche y se tomaron fotos juntos. También asistieron Yves Bertrand con su compañero Jules Fournier, Aimeé Lefebre, Charlotte Dubois, Noëlle Saint James y  Lea Dutiel. Esta última, generosa y amigable como siempre, le llevó un obsequio.
- Oh, Lea, por qué, no debiste...
- ¿Después de todo lo que nos ayudaste a mí y a Gastón?, claro que sí. Acéptalo por favor.
Tony aceptó el presente, esperando que Gastón no se pusiera celoso.


La fiesta se prolongó más allá de la media noche y en la opinión del mismo Tony estuvo demasiado 'animada'. Aimeé e Yves no podían dejar el barril; pero de todos los invitados, Jules fue el que más bebió, y acabó tirado en el suelo ante los ojos perplejos de Noelle, la única que no había bebido de más junto con Jeannine y Tony. Este último hizo todo lo posible por no perder el control, pero al final lo perdió, no con el vino sino con su corazón, y se dejó llevar. La fiesta siguió a su alrededor pero ellos estaban en otro mundo. Aimeé, Charlotte y Yves tuvieron que seguir la fiesta sin ellos. Lea y Noelle se retiraron temprano y Jules siguió dormido, por no decir perdido.


Qué tan divertida no estaría la reunión, que la policía tuvo que venir a ponerle fin. Los gendarmes cargaron con Jules, todavía dormido y Yves desde luego se fue con ellos. Ellos fueron los penúltimos en retirarse, la última fue Jeannine. Lo único que quedó después de la ruidosa fiesta fue el barril vacío y los remordimientos de Tony. "No puedo seguir así. Tengo que ponerle un fin a todo esto. Hablaré con Cassandra llegando a Isla Paraíso. Le explicaré todo. Le pediré perdón, lo juro."

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