martes, 14 de octubre de 2014

Explorando la Isla

 

Después de vivir unos días en la casa-bote, los Langeeraak-Goth al fin se mudaron a lo que Alexandra llamó 'una verdadera casa'. No era algo muy grande pero sí suficiente para ellos dos, y nadie tenía posibilidades de marearse, pues esta casa no se movía. Tras el ajetreo de la mudanza, Alexandra y Cornell dieron un paseo en lancha para conocer mejor la isla.


Luego, mientras Alexandra disfrutaba del sol a la orilla de la playa, Cornell fue a snorkelear. Más adelante, cuando tuviera práctica también podría bucear, conocer el maravilloso mundo submarino bajo sus pies, y lo que fuera que se escondiera en esas pequeñas y misteriosas islas del lugar.

  

Horas después, Alexandra tuvo que irse a trabajar, ya que había conseguido empleo como investigadora privada en el departamento de policía de Island Paradise, y había recibido ya su primer caso. Cornell ya había tenido suficiente del mar por aquella tarde, así que se dirigió a la Librería para comprar algunos libros sobre buceo.


Cayó la noche en la Isla y Alexandra salió de su trabajo. Su investigación había ido bien, no le era difícil resolver sus casos. Ojalá también pudiera descubrir qué misterio escondía la isla encubierta tras la niebla, pero eso no le tocaba a ella; quizás Cornell o algún otro valiente explorador de los que abundaban en la familia Langeeraak aceptara ese reto.  

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