miércoles, 22 de octubre de 2014

Empezando de Nuevo

 Memorias del 1 de Julio de 2013


Mientras Tony esperaba el perdón de Cassandra, él y toda su familia tuvieron que navegar día y noche rumbo a la casa que Tony acababa de comprar. Ya no tendrían que vivir en la casa-bote, ahora tendrían una casa lo suficientemente grande para los cinco. Claro, todo esto no iba a servir de nada si Cassandra decidía terminar. Tony tenía la esperanza de que eso no sucediera, pero ella había estado muy callada y había pasado la mayoría del viaje sentada en cubierta, contemplando el mar. ¿En qué estaría pensando?

 
Por suerte para Tony, durante la larga travesía Cassandra tuvo tiempo para pensar bien las cosas, poner en la balanza el error de su esposo junto con sus años de feliz matrimonio y todo lo que habían compartido con sus hijos. Para la última noche del viaje, Cassandra había tomado su decisión. Para sorpresa de Tony, Cassandra lo perdonó, pero le dijo que estaría a prueba y que no debía fallar otra vez, o todo terminaría. A Tony le pareció justo y aceptó el veredicto. Cumpliría con la condición de Cassandra, aunque eso significara no volver más a Champs Le Sims...


Temprano por la mañana arribaron al puerto donde se encontraba su nuevo hogar. Mientras Simon, Jessica y Daniel corrían de un lado a otro admirando cada rincón de la casa y disfrutaban de la piscina y el mar, Tony y Cassandra charlaron hasta el anochecer. Hablaron de muchas cosas, pero sobre todo de su futuro. Para Tony fue un gran alivio comprobar que nada había cambiado entre los dos; al contrario, su relación parecía haberse vuelto más fuerte. Fue como empezar de nuevo desde cero.

 

Al día siguiente, Tony volvió a sus actividades acuáticas. Después de una breve sesión de snorkeling  regresó a la cueva submarina de Davy Jones Locker para continuar explorándola. Lo que Tony no sabía era que en dicha cueva habitaba un monstruo, por el cual fue atacado. Por suerte, debido a su experiencia y alto nivel de entrenamiento físico, Tony salió ileso, apenas algunos rasguños, aunque eso sí, quedó bastante aturdido y la falta de oxígeno en el tanque dificultó el regreso a la superficie. 

 
 
Sin embargo, se las ingenió para llegar sano y salvo hasta su bote de vela, ahí tomó unos minutos para recuperarse y luego emprendió el camino a casa. Había corrido un gran peligro con el monstruo de la cueva, pero como el aventurero que era, le había parecido, a la vez, muy emocionante. Además, poco le importaban los peligros del océano, sabiendo que su familia, y sobre todo su amada Cassandra le esperaban en su nueva casa, a la que al fin podía llamar hogar, dulce hogar.    

No hay comentarios:

Publicar un comentario