lunes, 29 de septiembre de 2014

Matt y Kimberly: La Boda y el Primer Hijo


Continuamos con un poco más de la vida de Matthew Jordan y Kimberly Wright. (Quienes ahora son simplemente Kim y Matthew Jordan). Kim siguió progresando en su carrera de Pintora; y Matthew... bueno, como ustedes saben Matt había tomado el mal camino, o sea, la carrera de Criminal y también había logrado subir de nivel aunque por desgracia, no en el mismo sentido que lo había hecho su novia.

 
 

 Kim, ignorante de las andanzas de su novio, aceptó casarse con él en una ceremonia privada. La fiesta no fue muy glamorosa, sólo unos cuantos amigos como invitados, pero eso sí, estuvo llena de amor.

 

 A los pocos meses, Kim le anunció a Matt que estaba embarazada, la reacción de Matt fue de gran... sorpresa. Todo había planeado este señor del crimen, menos la posibilidad de ser padre, ¿pero cómo era que aquel pequeño detalle se había salido de su control? Al final, sorprendido y todo, le expresó a Kim su sincera alegría. Después de todo Kim es el amor de su vida y un hijo siempre es algo importante, especialmente si estás en camino de dominar el (bajo) mundo. Ajena al desconcierto de su esposo --o quizás en la absoluta negación--, Kim disfrutó los días de espera haciendo lo que más le gustaba: pintar.
 


Matt y Kim llamaron a su promogénito, Clyde Jordan (nombre tristemente célebre, elegido por su padre claro está). Clyde creció rápido, demasiado quizá y actualmente ya es un adolescente pero aquí tenemos unas fotos de cuando apenas era un niño. En compañía de su orgulloso padre. Con su mejor amigo Robert Martinez. Y con su muñeco favorito al cual le encantaba abrazar.


Matt sobrellevó su paternidad con gran responsabilidad y en una completa tranquilidad hasta que Kim le dio la noticia de que esperaban a su segundo hijo. Ese mismo día le preguntó en qué exactamente consistía su trabajo. Matt mintió acerca de su carrera, lo cual lo hizo ganar puntos de Malicia y ascender en su 'empleo', pero se sintió mal de mentirle a Kim. Sin embargo ¿qué más podía hacer? No podía decirle que era un 'señor del crimen menor'. Eso la preocuparía y se veía tan feliz... No, era mejor mantener a su familia ajena a sus actividades 'profesionales'. Para controlar el estrés y la angustia de mentirle a su familia, Matt se pasó largas horas troleando los foros de Internet, una práctica que siempre le daba alivio, puntos frente a sus jefes y, de paso, mucha diversión.

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