jueves, 3 de octubre de 2013

Karen, la Rebelde



Amaneció. La luna comenzaba a ocultarse y pronto saldría el sol en la Uni.


Dylan se había pasado el resto de la madrugada reparando su Máquina del Tiempo, vaya obsesión la suya con este invento.


Para Karen fue un día de clases normal. Salió como siempre a las 6 PM, pero no iba a regresar a casa aún ya que había sido invitada a la fiesta de Mahmoud Yavari y no deseaba perdérsela.


Dylan sí tenía prisa por volver a casa. Quería aprovechar la ausencia de Karen para detonar algunas cosas con toda libertad. Ultimamente se había tomado muy en serio esto de los experimentos.


A fin de cuentas, Karen quiso pasar a casa para ver si Dylan deseaba acompañarla a la fiesta. Obviamente él estaba más interesado en sus detonaciones, así que Karen se fue sola. 


Camino a la fiesta pasó por el parque, donde se llevaba a cabo una manifestación.


Karen jamás había presenciado una protesta, y esta parecía ser una importante.


Como futura periodista, Karen no resistio la tentación de reportar los sucesos a la estación de radio de la facultad, usando su equipo portátil que afortunadamente siempre lleva con ella. 


Por si la noche no hubiera sido lo suficientemente interesante, en la fiesta pudo fundir mentes con Mahmoud.


Lo cual le permitió hacer amistad con él, ahora son grandes amigos, incluso bailaron juntos. 


Lo único desagradable de la fiesta fue el desafío, que consistía en hurgar en un basurero. Qué asco. Ni siquiera había algo que valiera la pena, sólo una alfombra vieja. Karen se ensució de pies a cabeza y acabó con náusea, pero obtuvo 100 simoleones y aumentó su influencia con Los Rebeldes.


De regreso a casa, tras la cafetería descubrió a una chica pintando la pared con pintura en aerosol. Karen nunca lo había intentado, parecía divertido. Aunque claro, era arriesgado, ya que si un policía te sorprendía podía llevarte arrestado.


Karen -también por casualidad- llevaba consigo pintura en aerosol, así que se armó de valor y pintó algo sólo por saber qué se sentía. Shane Scroggins, el acróbata  principiante del otro día en el parque, se le unió enseguida. Tal como Karen lo había pensado, fue muy divertido. Menos mal que no había ningún policía alrededor.


Nada como el arte callejero para alegrar el gris espacio urbano. Karen descubrió un lado de ella misma que no conocía. Primero la protesta en el parque, luego el arte callejero. Fue una noche en verdad especial y Karen ganó un punto de influencia con el grupo de los Rebeldes.


Karen fue aceptada en el grupo de los Rebeldes. Hasta se animó a cambiar de peinado.


Dylan no pudo ver su nuevo look, ya que ella durmió todo el día gracias a la desvelada, y por la tarde tuvo que salir corriendo a la clase de Scott McLamoor...


Y obvio, se quedó dormida en plena conferencia, lo cual le valió un regaño del arrogante catedrático.


"No me vuelvo a desvelar en mi vida, lo prometo."


Mientras Karen lidiaba con el profesor McLamoor, Dylan realizó su segunda detonación. Esta vez usó una computadora inservible y sin ningún valor. 


Detonó la carga y la computadora estalló, originando tan sólo un pequeño fuego...


... que se apagó gracias a la lluvia. No fue necesario usar el extinguidor, ni llamar a los bomberos. Todo transcurrió de maravilla, y hasta salió el arcoiris!


Más tarde, en el campus se encontró de nuevo con Ayana. Su conversación le ganó el punto que le faltaba para llegar al nivel 10 con Los Jocks. Los grupos sociales son muy demandantes, pero Dylan tiene habilidades naturales! Sólo le falta entrar al grupo de Los Rebeldes, pero ahora gracias a Karen, no le será difícil. 

2 comentarios:

  1. Se durmió ante el Príncipe Consorte, que falta de protocolo y etiqueta. jajajajaj

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  2. Es que el príncipe debería preparar clases más atractivas. Jajaja. En cuanto a Dylan, sabía lo que perdía. Es celoso pero no tonto. ;) Saludos y buen fin de semana, Daniel!

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